Detrás de miles de fotografías familiares, retratos y momentos inolvidables que forman parte de la memoria de generaciones de cañetanos, se encuentran dos destacados profesionales que han dedicado gran parte de su vida al arte de la fotografía: Rodrigo Abregú Astoraime y Noé F. Sánchez Carbonel.
A sus 82 años, Rodrigo Abregú Astoraime es considerado uno de los fotógrafos con mayor trayectoria en la provincia. Inició su camino en el mundo de la fotografía minutera o de cajón en 1961, cuando tenía apenas 19 años.
Una década después, en 1971, pasó a integrar la Asociación de Fotógrafos de Cañete, institución de la que continúa formando parte hasta la actualidad. Su historia suma 63 años registrando con su cámara la vida cotidiana, las celebraciones y los acontecimientos más importantes de Cañete.
Por su parte, Noé F. Sánchez Carbonel, de 76 años, cursó estudios de Fotografía Profesional en la Escuela de Estudios Especiales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ubicada en la histórica Casona del Parque Universitario de Lima.
Tras culminar su formación en 1963, regresó para poner sus conocimientos al servicio de su querido Cañete. Con 61 años de trayectoria profesional, es además fundador de la Asociación de Fotógrafos de Cañete, creada en 1971, y continúa ejerciendo su profesión con la misma pasión y dedicación.
Ambos fotógrafos representan una parte invaluable del patrimonio cultural de la provincia.
Gracias a su trabajo, innumerables momentos familiares, sociales, religiosos e históricos han quedado inmortalizados, convirtiéndose en verdaderos guardianes de la memoria visual de Cañete.








